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Su trayectoria académica comienza en su pueblo natal, Guareña (Badajoz), donde cursó la educación primaria, secundaria y bachillerato en la modalidad de Humanidades.
Decidió instalarse en Cáceres para estudiar el Grado en Historia y Patrimonio Histórico. Una decisión, no exenta de críticas por parte de sus más allegados, “estaba fundamentada en el valor, tan pocas veces apreciado, de nuestro pasado, que constituye la respuesta al porqué de los procesos políticos, sociales o culturales que se viven en nuestra realidad actual y sirve de base para el futuro”.

A pesar de tener las ideas claras sobre la carrera que quería estudiar, para Francisco resultaba una
incógnita dónde viviría en sus años universitarios en Cáceres. Duda que resolvieron sus padres sin pedirme opinión: El CMU San José.

En un primer momento, nos cuenta, la idea de alojarse en un Colegio Mayor no le parecía la más indicada, pero con el paso de los meses, su percepción cambió completamente.
Este es su el tercer año en el Colegio y “tengo la intención de
seguir en él mientras dure mi estancia en la UEX. El Colegio Mayor, además de ofrecer unos servicios magníficos proporcionados por un personal dedicado en cuerpo y alma a los colegiales, permite
sentir la idea de convivencia a la vez que se crea un ambiente de estudio idóneo para trabajar”.

Cuando le preguntamos por el futuro, nos contesta que más allá de terminar la carrera, “me gusta dejarlo en blanco para tener siempre algo que escribir. No obstante, la idea de la docencia no deja de rondarme desde muy pequeño, sin descartar tampoco la investigación histórica. Sobre ese futuro, tengo más o menos claro que me gustaría que se desarrollase en Extremadura, o si no fuera posible, al menos tener mi tierra como el hogar al que siempre regresar.
La palabra esfuerzo, desde mi punto de vista, debe tener un objetivo que lleve a ponerla en práctica. Si ese objetivo implica, aunque sea indirectamente, mejorar aunque sea un poco la vida de los demás, el esfuerzo estará recompensado. Es por eso que, aunque el VI Premio al Esfuerzo Académico suponga para mí un gran aliciente para continuar con mi trabajo cotidiano, la idea de ver cumplidos mis objetivos y mejorar la vida de alguien con mi esfuerzo será la verdadera recompensa”.

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